Azabache al microscopio electrónico - click para mas detalle

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El azabache procede de una familia de árboles jurásicos que se extinguieron hace unos 65 millones de años, al mismo tiempo que los dinosaurios, según desvela el primer estudio científico multidisciplinar sobre el origen de este mineral de alto valor económico y artesanal.

El estudio de biólogos, geólogos y químicos de la Universidad de Oviedo y del Instituto Nacional del Carbón (INCAR-CSIC) revela que el azabache procede de unos árboles pertenecientes al grupo de protopináceas -familia botánica fósil que vivió entre hace 200 y 65 millones de años-, y desmiente la creencia generalizada de que proviene de la madera de las araucarias, especie arbórea que aún abunda en los países iberoamericanos.
 
Las protopináceas son árboles que llegan a tener entre 10 y 20 metros de altura, con un tronco recto de aspecto similar al de las palmeras y que está ramificado en su parte superior de forma irregular, mientras que las últimas ramas se bifurcan con la aparición de hojas verdes similares a escamas y semillas agrupadas en piñas.

Dibujo de una Protopinácea - click para mas detalle

Dibujo de una Protopinácea - click para mas detalle


El botánico de la Universidad de Oviedo Tomás Díaz González explicó que un análisis de la estructura interna de mineral extraído de Asturias y Teruel -dos de los pocos yacimientos en España- «no deja dudas» sobre el hallazgo, y apuntó que éste constituye un avance «de primera magnitud» en el conocimiento de la flora jurásica de la península ibérica. Las muestras de azabache analizadas pertenecen a los géneros Brachyoxylon y Protocupressinoxylon.